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Cómo iluminar una habitación sin ventanas

Como iluminar habitacion sin ventanas

Siendo realistas, no existe la casa de los sueños. Sea cual sea el tipo de alojamiento que se busca, por lo general, siempre suele faltar ese algo que, quizás, podría mejorar la estancia y terminar de hacerla perfecta. Raro sería lo contrario. Lo que ocurre es que, normalmente, las ventajas suelen ser lo suficientemente buenas como para que puedas vivir con las desventajas. En lo que casi siempre coincide la mayoría es que cuanta más luz natural haya, mejor. Por eso, es de vital importancia saber cómo iluminar una habitación sin ventanas.

De hecho, en estos dos últimos años en los que la situación nos ha obligado a permanecer mucho más tiempo en nuestras viviendas, el aspecto iluminativo ha cobrado aún mayor importancia. No solo por la evidente necesidad de tener ventanas, sino también por las emociones que la luz es capaz de evocarnos, incluso, hasta a la hora de dormir.

Y es que una habitación o un salón sin ventanas es un problema por varias razones. Primero, porque hace mucho más calor durante el verano, ya que no hay forma de que entre aire fresco en la estancia, aunque sea por la noche. Y, segundo, porque el ambiente siempre será un lugar más oscuro y lúgubre; un problema que se acentúa mucho más en invierno. Por no hablar del evidente gasto en la factura de la luz (algo que se puede subsanar en cierto modo con bombillas LED), al estar obligado a tener siempre alguna lámpara encendida. 

Consiguiendo el equilibrio

Por ello, aunque no es fácil, la mejor opción es intentar iluminar el inmueble por nuestra propia cuenta, consiguiendo el equilibrio perfecto entre nuestras lámparas y bombillas y algunos que otros consejos y trucos de decoración

Véase, por ejemplo, que una de las prácticas más comunes y socorridas es incluir un espejo en la pared para simular el efecto de una ventana. Este no solo servirá para hacer rebotar algo de luz, sino también para agregar una sensación de profundidad, con el objetivo de romper los planos de pared que a veces se antojan algo claustrofóbicos. 

El color también es muy importante. Es decir, ya sabemos que optar por tonos blancos o claros conlleva algo más de riesgo (requerirán mayor esfuerzo en su limpieza y cuidado), pero en estos supuestos se trata de un mal necesario. Un sofá o una alfombra blanca puede hacer que la estancia sea algo más brillante. 

Esquema de iluminación

Sea como fuere, si algo está claro en una habitación sin ventanas es que el esquema de iluminación correcto se torna esencial y es donde debemos centrar todos nuestros esfuerzos. Tanto que algunas luces colocadas estratégicamente pueden marcar la diferencia. La clave es utilizar una gama de diferentes fuentes de luz y superponer unas con otras para crear una sensación de espacio y ligereza. 

Eso sí, hay que tener en cuenta que no vale simplemente con poner cuantas más lámparas y bombillas, mejor. El nivel exacto de luz que necesita una habitación depende siempre de varios factores, desde el tamaño, la forma, las actividades que desarrollaremos en dicha estancia, etc. Por tanto, es una buena idea que lo primero que hagamos es calcular cuánta luz necesitamos en la habitación. 

Tipos de iluminación

Antes de aplicar la teoría, es necesario conocerla: hay tres tipos de iluminación que debemos tener en cuenta. Primero, la luz ambiental, que es el nivel general de luz de una habitación y que incluye la principal, más las lámparas o pequeños puntos focales. Segundo, la luz para tareas, que es, como mencionamos antes, la que utilizamos específicamente para estudiar, leer, hacer alguna manualidad o cocinar y que, por lógica, suele ser más fuerte. Tercero, la luz de acento, que sirve para resaltar alguna característica arquitectónica, adorno o una obra de arte. 

Lo ideal es combinar estos diferentes tipos de iluminación para proporcionar una gran cantidad de luz práctica, al mismo tiempo que estamos creando un estado de ánimo y un ambiente. Insistimos: es esencial buscar el equilibrio dentro del espacio. Y más importante: hay que tratar de evitar hacer que ciertas áreas sean particularmente brillantes a expensas de otras, ya que esto enfatizará los rincones oscuros, haciendo que la habitación se sienta más pequeña y cerrada. 

En una sala de estar o en un dormitorio, una lámpara de techo colgante grande, de cristal o de araña, creará un impresionante punto focal que reflejará la luz de maravilla. Además de hacerlo hacia abajo, muchas lámparas colgantes están diseñadas para reflejar también algo de luz hacia el techo, lo que ayuda a iluminar un área más amplia. 

En una cocina, un solo colgante llamativo o una fila de colgantes, también son una gran fuente de iluminación práctica para tareas cuando se colocan sobre una isla de cocina. 

Otra buena opción es complementar esa iluminación de techo con lámparas y apliques. Un juego de luces de pared, pequeño, pero decorativo, enfatizará aún más la estancia, dotando, no solo de luz, sino también de originalidad a la estancia. 

Por último, no hemos de olvidarnos de las lámparas de mesa y de pie altas y delgadas que ofrecerán una iluminación útil para tareas, al mismo tiempo que agregarán calidez y ambiente a las esquinas y los rincones de la casa. 

No olvides los accesorios

El estilo y el material de los accesorios de iluminación también pueden afectar la sensación de luz y la atmósfera en una habitación sin ventanas. Para maximizar la luz disponible, se puede optar por accesorios metálicos reflectantes de plata, cromo o latón combinados con pantallas de vidrio, elementos translúcidos o, incluso, una decoración audaz con una elegante bombilla LED de diseño independiente. 

Recordemos también que es importante tener en cuenta la temperatura del color de las bombillas que se están utilizando. Ya hemos comentado en más de una ocasión que se mide en la escala Kelvin y que una luz fría, más blanca y azulada, será más intensa; mientras, una luz cálida, más amarilla y anaranjada, creará un ambiente más acogedor y relajante. Hay que intentar, por tanto, combinar una bombilla de luz diurna en la lámpara de techo, con una de un tono más cálido en las luminarias de pie o de mesa. 



Mario Pereiro



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