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La guía definitiva para saber cómo elegir la pantalla de las lámparas

cómo elegir la pantalla de las lámparas

Cuando hablamos de los sombreros que utilizan las personas ocurre lo siguiente: si son demasiado grandes o demasiado pequeños para la cabeza que los lleva, la imagen quedará realmente ridícula; pero si se encuentran las proporciones correctas y se crea un efecto armonioso entre todos los componentes, el resultado será satisfactorio. Bien, pues exactamente lo mismo pasa con las pantallas. Por eso, saber bien cómo elegir la pantalla de las lámparas es esencial, tanto en decoración como en iluminación. 

A priori, la tarea suena bastante fácil. Vemos un poco las proporciones, elegimos la que nos guste en apariencia y ‘añadimos al carrito’. Sin embargo, el desafío alberga más variables y más cosas que hay que tener en cuenta. Principalmente, resultan claves la decoración de la habitación y la base de la propia lámpara. 

Y a esto añadimos que el catálogo de las pantallas para lámparas no es precisamente pequeño. De hecho, cuando uno de nuestros clientes anda buscando algo parecido, la mayoría de las veces nos acaba preguntando, ya que al final es normal que entre tanta variedad y posibilidades, se acaben perdiendo.

Así, utilizando este contexto, veamos a continuación, algunas claves y reglas que nos servirán de guía para saber cómo elegir la pantalla de las lámparas. 

Reglas generales

Por lo general, hay cuatro normas básicas que nos ayudarán para seleccionar el tamaño de la pantalla adecuado. 

  • En primer lugar, la altura de la misma debe ser aproximadamente tres cuartos de la altura de la base. 
  • Por su parte, el ancho de la base de la pantalla tiene que ser más o menos igual a la altura de la lámpara, desde la base hasta el accesorio. 
  • Lo ideal es que la pantalla sea al menos de 1,3 centímetros más ancha que la base en ambos lados, para que toda la lámpara luzca equilibrada. 
  • En caso de dudar entre dos tamaños, lo recomendable siempre es optar por el más grande. Eso sí, también hay que tener en cuenta que las lámparas muy delgadas y altas pueden adaptarse también a pantallas más pequeñas

Ojo a la habitación

Como vemos, la elección de la pantalla de lámpara perfecta no es una tarea tan sencilla como nos habíamos imaginado. Ahora bien, también hemos de tener en cuenta el espacio donde irá la pantalla. Por ejemplo, una habitación amplia y algo vacía sí que puede soportar una mucho más grande, que quizás una pequeña y más desordenada o anárquica. 

Si se trata de una lámpara de mesa, también hay que considerar el tamaño de la misma y los objetos que colocaremos alrededor de la luminaria. Es decir, también hay que tener en cuenta que quizás en una mesilla de noche, solemos poner un vaso o una botella de agua, un libro, la funda de las gafas, etc. Imaginemos que tenemos aquí una pantalla excesivamente grande, el resto de objetos se terminará cayendo. 

La forma de la pantalla correcta

Más cosas a tener en cuenta: hay distintas formas de pantalla. 

  • Desde las clásicas formas redondas, que son llamadas imperio
  • Las pantallas cuadradas que son como un imperio pero con un fondo cuadrado o rectangular
  • Las pantallas tambor, que tienen forma cilíndrica, pero con un aspecto contemporáneo
  • Y, por último, las pantallas ovaladas

Una vez más, al elegir la forma correcta, debemos tener en cuenta tanto la base de la lámpara, como la habitación, como, incluso, la posición de la luminaria. Es necesario hacer coincidir la forma de su base y pantalla para que la apariencia resulte armoniosa y cohesiva. 

Las pantallas de lámparas redondas son, normalmente, más populares, pero una gran ventaja que tienen las cuadradas es que pueden colocarse contra una pared. Esto puede resultar tremendamente útil cuando el espacio es limitado. Por ejemplo, en una repisa o, como decíamos antes, en una mesilla de noche. 

El material de la pantalla

Seguimos incluyendo variables. Las pantallas de las lámparas suelen ser de varios materiales, incluidos hasta los plásticos. Aunque, eso sí, si no queremos fallar siempre podemos tirar de la seda, el algodón, el lino, el terciopelo, el pergamino o el papel. 

Las de pergamino, haciendo honor a su nombre, se enrollan y sí que pueden dar una apariencia limpia. Resultan ideales para habitaciones de estilo contemporáneo, modernista o minimalista. Las de papel, por su parte, crean una sensación más tradicional, por lo que funcionan mejor con una base clásica y en habitaciones con una sensación más vintage. 

Vigila la luz

Saber la luz que necesitamos y el contexto es también importante. Por ejemplo, si precisamos de una luz ambiental o es una lámpara para leer, siempre será mejor una pantalla translúcida. Si lo único que buscamos es una iluminación de acento decorativa, una pantalla opaca en un color oscuro estará bien.


Mario Pereiro



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